Los días iban acortando sus horas de luz ,que eran arrebatadas por la oscuridad.
Salió a la calle y al alzar la mirada, descubrió un cielo plomizo, grisáceo ,salpicado de oscuras nubes que amenazaban tormenta.
Súbitamente,una gota se deslizó por su nuca aún caliente; provocándole un leve escalofrío.
Respiró la humedad que presagiaba la cercana tormenta .
Un fogonazo.
El eco de una ensordecedor estallido, que se acercaba lentamente irrumpió en sus oídos, sobrecogiendo todo su ser ¡ que insignificante se sentía ante la fuerza de la naturaleza !
El suelo, cubierto por una alfombra de tonos amarrillos ,ocres, marrones y verdes aún,le condujo hasta la puerta acristalada de la cafetería el la que esperaba, paciente la mujer de sus sueños.
Antes de cruzar el umbral se paro un instante, observando su propio reflejo en el cristal de la puerta.
Así, contemplando su reflejo,pensó que nunca olvidaría ese día.Esa estación del año,bella,cálida aún,entristecedora,suave reflexiva,nostálgica…….
Entró en el local y al descubrirla sentada mirándole con un café entre las blancas manos,en ese mismo instante,supo que su vida cambiaría………