Bueno,pues ya me voy haciendo a la idea de que hasta las fiestas de Navidad no voy a poder disfrutar de demasiado tiempo libre,pero en fin;esto es lo que hay,o esto es lo que me quieren hacer ver.
Asi es que,hasta entonces intentare ser mas positivo o,en su defecto,dejar la mente en blanco mientras mi jefe emite sonidos guturales por la boca y se le va hinchando una vena enorme que tiene en el cuello.De verdad,es para verle.Un show.
En fin que el sindrome post vacacional,ese del que tanto se habla,solo me ha afectado tres dias;por lo que no debe de ser tan terrible como parece el domingo a las 12:00 de la noche,cuando te metes en la cama con las ultimas gotas de cachondeo vacacional aun en el cuerpo y ya empiezas a intuir lo que se te viene encima al dia siguiente.
Por lo demas,tampoco esta mal volver a ver a los compañeros(a algunos,claro esta)y comentar lo bien que se esta sin trabajar,todo el dia tirado a la bartola,etc,etc,etc....Que originales somos,Eh?.

Eso si,mi cuerpo aun no se ha hecho a lo mas dificil de empezar a trabajar:LOS MADRUGONES.Y,es que,como dice la Espe:en el metro se va muy bien.JA!!Pues no la veo yo a ella a las 6:30 de la mañana en un anden atiborrado de gente,ESPErando a que llegue un vagon repleto de gente en el que,a veces,no se puede ni entrar,y si lo consigues corres el peligro de encontarte a dos milimetros de tu cara el sobaco de un churrero......o algo peor.Pues eso.METRO de Madrid,vuela.
Menos mal que por las tardes es algo distinto.Cuando empiezo a sentir los efectos del madrugon,cierro el libro del que hacia tres estaciones no me enteraba de nada y termino como el hombre de la foto.
Asi es que,lo dicho:en Navidad ota vez cachondeo,y el dia 7 otra vez a llorar.Es un ciclo.
Hasta otra.